Cábalas del futbol: un cuento de Fontanarrosa

Para muchos aficionados al futbol, una victoria de su equipo no depende únicamente de la calidad de sus jugadores o la estrategia del director técnico. Para ellos es igual de importante traer puesta su playera de la “suerte” el día del partido crucial, esa que no debe lavarse porque perdería sus poderes “mágicos” y el equipo vería cortada su racha ganadora, caería ante el odiado rival o dejaría ir el campeonato.

Incluso entre futbolistas y entrenadores existen supersticiones que deben cumplir para tener una buena actuación o una victoria: algunos jugadores, por ejemplo, dan el primer paso dentro la cancha con su pierna más hábil o usan alguna imagen religiosa; respecto a los técnicos, recordemos al argentino Ricardo Antonio La Volpe, legendario estratega del futbol mexicano que dirigió al Tri en el Mundial Alemania 2006 y cuyas cábalas, como usar corbatas con diseños de dragón, se volvieron tan famosas como polémicas.

Las cábalas son el tema de un cuento de Roberto Fontanarrosa (1944-2007), escritor argentino de cuya obra ya les he hablado en este espacio. Se trata del relato “19 de septiembre de 1971”. El título alude a la fecha del partido entre Rosario Central, club del que el autor era hincha, y Newell’s Old Boys en la semifinal del Torneo Nacional, disputado en el estadio Monumental, casa de River Plate.

Futbol americano y literatura: cuento «El Guerrero»

Aunque inspirado en este encuentro real entre los grandes rivales rosarinos, la historia ficticia está contada desde el punto de vista de un aficionado de Rosario Central que le relata a un oyente que nunca interviene la cábala que siguieron, años atrás, para que su equipo saliera victorioso. El cuento refleja muchos de los temores que cualquier fanático experimenta ante un duelo decisivo contra el odiado enemigo: las burlas en la escuela y el trabajo, el recuerdo de la dolorosa derrota, que incluso trasciende en el tiempo y marca a los hinchas de por vida, toda la ciudad de Rosario dominada por nuevos seguidores de Newell’s surgidos a raíz de ese juego.

La cábala de los protagonistas del relato es, ante todas las señales funestas que amenazan a su equipo, hacer que un viejo aficionado del club, Casale, vaya al Monumental para ese partido porque Rosario Central nunca ha perdido con él en la tribuna. El gran problema es que Casale, hombre ya mayor, no quiere saber nada de futbol porque, a causa de un infarto, debe evitar, por prescripción médica, emociones fuertes y se niega rotundamente a ir. Esto obliga a los hinchas, en su desesperación, a urdir un plan para que los acompañe, aun en contra de su voluntad.

Fontanarrosa también critica el exitismo, el hecho de que muchos sigan a un club porque lo ven campeón o tiene un gran estadio, pero no consideran su historia, a sus jugadores emblemáticos, su tradición.

Pueden encontrar “19 de septiembre de 1971” en el libro electrónico Los mejores cuentos de futbol (2017) e identificarse como aficionados deseosos de triunfo en esta divertida historia.

Autor